Los hombres que miran al sol
Un día Mariano salió al encuentro con algo y al volver nos habló de los hombres que miran al sol. Puede sonar extraño, pero así es. Aunque no es fácil poder describir este recorrido, se puede decir que quizás eso sea una elevación de su alma, quizá un encuentro profundo con el amor, o quizás se trate de un vuelo sobre los días y las noches, un vuelo sin tiempo. Sin duda es una toma de conciencia, comprender algo de una vez para siempre. Pero lejos de haberse dejado atrapar por la soberbia y el apartamiento, ha sucedido todo lo contrario, y es que en su humildad, a través de sus cálidas manos de pintor forjado en soledad, ha dejado que el cáliz de la vida derrame esta extraordinaria genealogía donde están descritas con formas y color las propias raíces del cielo. Hoy, día de nieve en Segovia, he encontrado a Mariano en su estudio poniendo marco a todos los cuadros de esta exposición, con su mono de trabajo, en zapatillas. Contento. Sonriendo.
